En vez que sus hijos estén a cada rato pegados al televisor, al nintendo y a toda esa gama de juegos electrónicos, es más saludable y productivo, de cara al futuro, inculcarles desde temprano el hábito de la lectura
lectores mayores de 4 años (aunque también se pueden disfrutar en compañía de niños mucho mayores).
“Where the Wild Things Are” (Dónde están las cosas salvajes) de Maurice Sendak. Este libro ilustrado, ganador de la Medalla Caldecott, narra la historia de un niño que se enoja y va en busca “de donde están las cosas salvajes”.
“Miss Nelson is Missing” (La señorita Nelson está perdida) de Harry Allard. Los alumnos de Miss Nelson se portan mal con demasiada frecuencia. Pero todo cambia cuando la sustituta Viola Swamp, los atemoriza de tal manera, que se transforman en estudiantes ejemplares.
“Green Eggs and Ham” (Huevos verdes y jamón) de Dr. Seuss. Si bien las caprichosas rimas de Dr. Seuss bastan para entretener, este clásico acerca de Sam-I-Am y su afición por los huevos verdes con jamón lo convierte en un favorito seguro.
“Where the Sidewalk Ends” (Donde termina la acera) de Shel Silverstein. Silverstein, poeta, compositor y artista, presenta una colección de raras observaciones y poesía inteligente que captará la imaginación de los pequeños lectores.
“Cloudy With a Chance of Meatballs” (Nublado con posibilidad de bolitas de carne) de Judi Barrett. Los niños reirán de lo lindo con este cuento de un pueblito llamado Chewandswallow, donde, tres veces al día, cae una lluvia de todo tipo de alimentos.
“The Velveteen Rabbit” (El conejo de peluche) de Margery Williams Bianco. Un encantador cuento que narra el amor de un niño por su conejito de peluche, quien cobra vida mágicamente.