El presidente Obama saluda a sus seguidores después de instar al Congreso a que apruebe una extensión de la ley de transporte terrestre, que expira a finales de septiembre, durante un evento en La Rosaleda de la Casa Blanca la semana pasada. EFE/Shawn The
El presidente Obama saluda a sus seguidores después de instar al Congreso a que apruebe una extensión de la ley de transporte terrestre, que expira a finales de septiembre, durante un evento en La Rosaleda de la Casa Blanca la semana pasada. EFE/Shawn The
El plan para la creación de empleo que anunciará mañana (hoy) el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, superará los 300.000 millones de dólares, informaron varios medios estadounidenses.
Obama, a la baja en las encuestas de opinión sobre su gestión económica, incluye en su plan la extensión por un año más de la rebaja de impuestos sobre los sueldos promulgada para 2011 y una extensión del subsidio por desempleo, según los medios, que citan fuentes del Gobierno sin identificar.
Según Bloomberg, el plan prevé inyectar más de 300.000 millones de dólares en la economía el próximo año a través de obras de infraestructura y ayudas directas a los gobiernos estatales y municipales.
La revista Forbes asegura que el programa, que Obama revelará ante una sesión conjunta del Congreso de EEUU, incluye reducciones de impuestos y gastos del Gobierno federal.
"Necesitamos dar pasos que tengan un impacto directo y a corto plazo en el crecimiento de la economía y la creación de empleos, y el presidente hará propuestas que apuntan precisamente a eso", señaló el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
Cuando faltan catorce meses para los comicios en los cuales Obama buscará su reelección, las encuestas difundidas ayer por los diarios The Wall Street Journal, The Washington Post y Politico mostraron que el índice de aprobación popular para la gestión económica del presidente ha caído a su nivel más bajo desde enero de 2009.
Al mismo tiempo, ha subido al nivel más alto el índice de desaprobación por la forma en que Obama conduce la política económica, y ha aumentado por encima del 50 por ciento la proporción de posibles votantes que considera la posibilidad de elegir a un republicano en noviembre de 2012.