Los padres deben de alguna manera saber que reciben o escuchan sus hijos por internet.
por Víctor Mur
internauta.
"Me metí a escribir en inglés sin hacer ninguna falta, parecía una verdadera novela, las ideas fluían por mi cabeza. Nunca tuve la necesidad de buscar en el diccionario, las palabras venían solas. No había acabado de escribir una escena y ya tenía la siguiente en la cabeza", asegura "Aiana".
Una "droga" joven que, a pesar de las dudas sobre su consumo, prolifera rápidamente.
Se "toma" con tanta naturalidad como se escucha música, no parece estar asociada a actividades ilegales y sus efectos y propiedades corren como la pólvora por internet, gracias a las redes sociales.