Durante el encuentro ambos mandatarios repasaron la agenda bilateral con el fin de darle un impulso a la integración productiva. EFE/Ricardo Stucker
de dos nacionalidades que aprendieron a vivir en el mismo espacio".
También se refirieron al inédito acuerdo de cooperación en el ámbito de la defensa suscrito hoy y a sus propias relaciones de amistad como ejemplos de lo que esperan para toda Suramérica.
"Cuando nuestros ministros tengan divergencias, por favor miren el grado de amistad entre el presidente Mujica y el presidente Lula, y hagan las paces, porque solo así vamos a mejorar la vida de los dos pueblos", afirmó Lula.
Mujica anotó a su turno que espera que toda Latinoamérica aprenda a ser negociadora como el presidente brasileño.
"No sé cuánto tiempo de vida me queda por delante, pero será poco para poder agradecer lo mucho que, sin que te hayas dado cuenta, has aportado para la historia de América Latina", afirmó el uruguayo en un discurso que inundó de lágrimas los ojos de Lula.
Mujica reiteró su defensa de una integración suramericana que permita "construir una gigantesca nación" y agregó que su país, al que, según dijo, algunos quisieron convertir en "Estado tapón" (entre Brasil y Argentina), está dispuesto a ser un "Estado puente".
"Para ser alguien en un mundo internacional que se globaliza, tenemos que juntarnos a Brasil, a Argentina y a los demás países de la región", dijo.
Además de un acuerdo de cooperación en Defensa, firmaron un convenio para avanzar en la construcción de una hidrovía que unirá a los dos países, un memorando sobre pesca y un acuerdo de cooperación científica, tecnológica, académica y de innovación.
Igualmente conversaron sobre una nueva línea de interconexión eléctrica, la integración de las redes ferroviarias en la frontera, la construcción de un nuevo puente sobre el río Jaguarao y la implantación de la hidrovía Uruguay-Brasil.