La Grand Vitara de 2010 es un SUV compacto, pero en aprovechamiento de espacio y equipamiento se le mide a cualquiera.
Me pongo a hacer memoria y no me llegan nombres o modelos de vehículos que ronden un precio de 27 mil dólares y ofrezcan tanto como la nueva Suzuki Grand Vitara de 2010. Sencillamente una versión que mejora en varios aspectos a su antecesora, con actualizaciones que se hacen evidentes en un tren motriz más avanzado, mejores frenos, nueva estética y, ¡ojo!, mayor equipamiento.
El modelo que estuve disfrutando esta semana es la Limited 4WD, que viene equipada con un motor V6 de 3.2 litros y estructurado para producir 230 caballos de fuerza, con 213 libres/pie de torque, ayudado por una transmisión automática de cinco velocidades.
La Grand Vitara es bastante capaz en terreno accidentado y ofrece una durabilidad superior a las crossovers basadas en autos comunes y corrientes, lo que le otorga características de vehículo más rudo. Es construida sobre una plataforma de tracción trasera y está disponible con tracción en las cuatro ruedas (como mi modelo de prueba), no tracción total. La primera se distingue de la segunda por la adición de marchas de rango bajo. Esto permite a la Grand Vitara escalar o descender cuestas más empinadas y caminar sobre obstáculos de roca sin hacer hervir su tren motriz.
Cuenta con una configuración apropiada bajo su carrocería, con brazos de suspensión de acero en vez de aluminio, y el cuidado al compartimiento del motor implica que un río lodoso llegando a las bases de las puertas no la meterá en problemas.
Sin embargo, sólo porque la Grand Vitara pueda soportar cierto abuso no significa que los ocupantes tengan que hacerlo. Con suspensión completamente independiente, motores capaces y una cabina limpia, la Grand Vitara no tiene la marcha dura y agitada y el ambiente de cabina que a menudo sugiere el término
...