Alice Waters escribió una carta a Barack Obama, para fomentar la “educación del gusto”, sólo un capítulo de la cruzada que esta chef emprendió hace décadas para cultivar la pasión por la comida. EFE
Alice Waters escribió una carta a Barack Obama, para fomentar la “educación del gusto”, sólo un capítulo de la cruzada que esta chef emprendió hace décadas para cultivar la pasión por la comida. EFE
por Mónica Faro
la gente tiene que comer alimentos reales, no ficticios”, matiza Waters, para quien la palabra química entra en la categoría de los segundos y en lo que define como la “comida de imitación”.
Hace tiempo que esta filosofía entró de lleno en la Casa Blanca, cuya cocina dirige Sam Kaas, un joven chef de 29 años que forma parte del clan de Alice Waters y que además de moldear los hábitos culinarios de los Obama es uno de sus asesores en políticas de nutrición.