pro-mete afincarse en lo positivo que deje el actual jefe de estado, pero además dirigiendo gran parte de sus esfuerzos a la educación ciudadana, a com- batir el cáncer de la corrupción, a generar empleos, a la erradicación de la cultura del ‘atajo’ y a buscar que todos los colombianos entendamos que cada vida es sagrada.
Ante esto yo, amigos míos, voy a votar verde esperanza.