La 'pecosita' tendrá que frenar la rumba, porque de lo contrario...
La actriz estadounidense Lindsay Lohan llevará por orden judicial una pulsera que detecta si consume alcohol y se someterá a controles aleatorios de drogas una vez por semana a cambio de evitar la cárcel, sentenció hoy un tribunal.
Lohan estaba citada esta mañana en la Corte Superior de Beverly Hills, en el condado de Los Ángeles, después de que no compareciera el jueves a la vista para revisar su caso por conducción ebria en 2007 con la excusa de encontrarse en el festival de cine de Cannes, en Francia, y de que alguien le había robado el pasaporte.
La revista People publicó recientemente que Lohan pasó parte de su estancia en Europa en fiestas que incluían el consumo de alcohol hasta altas horas de la madrugada en salas y yates privados.
La semana pasada la jueza Marsha Revel consideró injustificable la ausencia de la intérprete y emitió una orden de arresto en su contra que fue retirada una vez se abonó una fianza de 100.000 dólares.
Lohan finalmente se presentó hoy en el tribunal acompañada de su abogada Shawn Chapman y escoltada por fuerzas de seguridad, ante la atenta mirada de numerosos miembros de la prensa estadounidense.
Tal y como estaba previsto, Revel dejó en libertad a la actriz de 23 años a condición de que se comprometiera a estar alejada de las drogas y aceptara llevar durante un tiempo de forma permanente una pulsera que detecta si su portador ha consumido alcohol.
La que fuera estrella juvenil de Disney ya había llevado esa pulsera de forma voluntaria tras su arresto por conducir borracha.
Asimismo, Lohan tendrá que someterse una vez por semana aleatoriamente a un test de drogas y se comprometió a continuar atendiendo a las clases de educación contra el alcoholismo.