El escritor británico Chris Stewart reivindica apasionadamente la aventura como medio de vida en "Tres maneras de volcar un barco". EFE
por Carlos Gosch
El escritor británico Chris Stewart reivindica apasionadamente la aventura como medio de vida en “Tres maneras de volcar un barco”, un libro que su autor define como “un viaje en busca de la belleza”, narrado con grandes dosis de humor y un optimismo desbordante.
Después de deleitar a millones de lectores en inglés y en español con sus experiencias vitales en las Alpujarras (Granada, sur de España), donde reside desde hace más de veinte años, Stewart puso a prueba su memoria para rescatar sus recuerdos como navegante, en busca de material para un nuevo libro, según explicó hoy en una entrevista con Efe en Madrid.
“Tres maneras de volcar un barco”, que acaba de publicar en español la editorial Salamandra, comienza cuando una amiga propone a Stewart convertirse en el patrón de un barco de recreo de su familia en las islas griegas. Una oferta que el interesado no podía rechazar, aunque no sabía una palabra de barcos. “Hay que ser un tonto total para aceptar un trabajo como el de patrón de barco sin saber navegar”, aseguró hoy Stewart al recordar el inicio de una aventura que sucedió hace treinta años.
Por entonces, el hoy exitoso escritor ya había pasado a la historia de Génesis por haber sido el primer batería del célebre grupo británico y más tarde había fracasado en su intento de convertirse en pastor de ovejas.
“Estaba desesperado”, dice Stewart, en un fluido español, al justificar el comienzo de una carrera como navegante que culminó con un arriesgado viaje por el Atlántico Norte.
Allí aprendió que “vivir al borde del abismo, sin saber si vas a llegar al final del día, intensifica el sentido del placer por la vida”.