vista al extranjero y trata de ganar cuota en el reñido mercado internacional de esa bebida, con adquisiciones como la del grupo Orangina de Schweppes por parte de Suntory.
Además, con el fin de dar un sello distintivo a la cerveza de uno de los países más tecnológicos del mundo, se han lanzado campañas como la de Asahi, que desde hace algunos años envía pequeños robots-camareros a algunos pubs del Reino Unido para servir su cerveza.
Pero quizá la más original sea la de Sapporo, que el año pasado anunció la fabricación de la primera "cerveza espacial", elaborada con cebada cultivada en la Estación Espacial Internacional.
En este caso la demanda superó ampliamente la oferta, limitada a 1.500 botellines de 330 mililitros.