Este mes entra en vigencia una ley que ofrece mayores protecciones a los portadores de tarjetas de crédito. Pero esto no quiere decir que los consumidores deben bajar la guardia.
Pedir crédito puede salir caro. Casi la mitad de los estadounidenses deben un promedio de $7 mil dólares en sus tarjetas. Y uno de cinco deudores paga más del 20 ciento de interés.
El Gobierno destaca alguno de los elementos más importantes de las nuevas leyes y te ofrece algunos recursos para ayudarte a navegar el mundo del crédito.
12 meses sin aumentos de interés
Las nuevas leyes (en inglés), que entran en vigencia el 22 febrero de 2010, dicen que las compañías de tarjetas de crédito no pueden aumentar los intereses durante los primeros 12 meses después de abrir una cuenta, con las siguientes excepciones:
• Si la tarjeta tiene un interés variable
• Si te atrasas más de 60 días en pagar tu factura
• Si no cumples con un convenio de pago con el prestamista
Además, si una compañía te ofrece un interés introductorio, éste debe permanecer vigente por un mínimo de seis meses. Al cumplirse ese plazo, el interés podrá subir al nivel que acordaste con la empresa al firmar el contrato.
La Reserva Federal ofrece una serie de recomendaciones básicas a portadores de tarjetas de crédito que abarca los beneficios de pagar a tiempo, pagar más del mínimo y estar al pendiente de cualquier modificación al contrato.
Avisos sobre aumentos de interés
Un elemento importante de las nuevas leyes es que las compañías de crédito deben avisarte 45 días antes de aumentar los intereses, cambiar algunas tarifas o realizar cambios importantes al contrato.
Si el acreedor (compañía que te da el crédito) decide realizar cambios al contrato, debe darte la opción de cancelar la tarjeta. Pero ojo: si cancelas la tarjeta la compañía podría cerrar tu cuenta y aumentar el pago mensual.
La compañía no está obligada a mandarte un aviso de 45 días si:
• Tienes un interés variable
• Venció el plazo del interés introductorio y subió a un nivel ya preestablecido