Shepard Fairey posa frente al cartel que lo catapultó a la fama y que hoy lo tiene en problemas.
entonces candidato a la presidencia, Barack Obama, en rojo y azul, con la leyenda "Hope", que se reprodujo en pegatinas, chapas y camisetas durante la campaña electoral y que se ha convertido en una de las imágenes más icónicas del actual presidente estadounidense.
El trabajo de Fairey tuvo tanto éxito que los miembros de la campaña de Obama lo contactaron para hacer nuevas versiones del cartel con los mensajes "Change" ("Cambio") y "Vote" ("Vota"), e incluso el cartel original acabó colgado en las paredes de la Galería Nacional del Retrato en Washington.
Otra polémica fotografía del presidente estadounidense también está hoy en el centro de la atención mediática en Nueva York, después de que la compañía Weatherproof retirara uno de sus anuncios en la céntrica Times Square de Manhattan, cuyo protagonista era Obama.
"Líder en cuestiones de estilo", aseguraba el anuncio, que estuvo montado durante 20 días y que reproducía la imagen real de Obama vistiendo durante su viaje a China, en noviembre, una de las chaquetas que fabrica la compañía y que, según se conoció, el presidente usó desprevenidamente, sin ningún ánimo publicitario.
En consecuencia, la Casa Blanca pidió su retirada tras conocer la existencia de la valla, en la que se apreciaba a Obama enfundado en una chaqueta negra con las manos en los bolsillos, sonriendo y con la Gran Muralla como telón de fondo.
La compañía ha reemplazado el anuncio por una nueva imagen presidencial, en la que no aparece el actual inquilino de la Casa Blanca, sino los rostros de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln esculpidos en el famoso Monte Rushmore y bajo la frase "Perfecto para un presidente".