El esposo trató de interponerse para defenderla, pero resultó herido no sólo por las cuchilladas del agresor, sino que, en medio de la confusión reinante, recibió un balazo de los funcionarios.
La mujer murió en la misma sala, minutos después de la agresión, y el féretro con sus restos fue trasladado a Alejandría (norte de Egipto).
El entierro estuvo salpicado por manifestaciones pidiendo venganza y, en los días siguientes, hubo concentraciones de protesta ante las embajadas alemanas en El Cairo y Teherán.
Para el proceso se han previsto once vistas y, durante las dos semanas que previsiblemente durará, no se celebrarán otros juicios en esa Audiencia para garantizar las máximas medidas de seguridad.
El acceso al proceso ha sido restringido a la prensa acreditada y algunos asistentes, mientras que el conjunto del edificio judicial ha quedado acordonado.