Algunos críticos señalan que la andadura literaria de Ospina le han convertido en el digno sucesor de su amigo, el premio Nobel de Literatura de 1982, Gabriel García Márquez.
Algunos críticos señalan que la andadura literaria de Ospina le han convertido en el digno sucesor de su amigo, el premio Nobel de Literatura de 1982, Gabriel García Márquez.
ojos", para concluir esa serie de novelas históricas.
No en vano el periodista Guillermo Pérez Florez señalaba también hace algún tiempo que, sin duda alguna, "Ospina es uno de los grandes de América Latina y de las letras castellanas".
"Hay que decirlo, y habrá que volver a decirlo en el futuro, porque William poco a poco ha ido convirtiéndose en un referente imprescindible de ese mundo diverso que es La Mancha, entendida ésta como el espacio común ecuménico de los hispanoparlantes", recalcaba Pérez Florez en su momento.
William Ospina, subrayaba Pérez Flórez, es "un icono, como lo fueron y lo siguen siendo García Márquez, (Mario) Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti y Julio Cortázar, entre otros".