entre el Reino Unido y EEUU, sino sobre cómo afrontamos el problema de una persona que claramente tiene problemas mentales", dijo el responsable de Interior del opositor Partido Conservador, Chris Grayling.
El portavoz del Partido Liberal-Demócrata, Chris Huhne, manifestó que "sería un insulto a la Justicia británica que Gary McKinnon fuera enviado a EEUU para ser juzgado" y añadió que su "condición médica debería justificar un enfoque mucho más compasivo".
Sus abogados recuerdan que el síndrome de Asperger es una forma de autismo, que en ocasiones deriva en comportamiento obsesivos.
Quienes conocen a McKinnon aseguran que si logró burlar los sistemas de seguridad del Pentágono y de la NASA con un pequeño ordenador personal fue por su obsesión por la informática y por todo lo relacionado con la vida extraterrestre y los OVNIS.
"Lo que hice fue ilegal y estuvo mal, pero la reacción de los estadounidenses es agresiva y totalmente desproporcionada", dijo el acusado citado por el "Daily Mail".
La decisión final sobre la extradición la tiene el ministerio del Interior, donde un portavoz recordó a este diario que los recursos presentados por la defensa de McKinnon contra la extradición han sido rechazados por el Tribunal Supremo británico, la Cámara de los Lores y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.