inflamación y degradación de la matriz exctracelular (el tejido no vivo que sustenta la piel), además del precursor de colágeno que reconstituye la piel dañada.
“El fluorouacil tópico causa una lesión en la epidermis (capa exterior de la piel) lo cual estimula la curación de la herida y la remodelación dérmica y esto resulta en una mejor apariencia”, indicaron los autores. “El mecanismo del fluorouacil tópico en la piel dañada por la luz sigue un patrón predecible de curación de la lesión que se parece al que se observa con el tratamiento de láser por el envejecimiento causado por la luz”.
El tratamiento, en general, fue bien tolerado. En el cuestionario de la décima semana la mayoría de los pacientes describieron su piel como mejorada (19, o 95 por ciento), y estaba dispuesta a someterse otra vez a la terapia (18, ó 89 por ciento).
“Para los pacientes a quienes se les indica un curso de fluorouacil tópico para el tratamiento de la queratosis actínica probablemente habrá el beneficio adicional de un efecto restaurador tras el daño causado por el Sol; esto puede dar otra motivación a estos pacientes para que se sometan al tratamiento de forma rigurosa”, concluyeron los autores. “Es posible que en algunos pacientes el fluorouacil tópico desempeñe un papel importante en la prevención del envejecimiento causado por la luz. Para otros, sin embargo, puede que no sea cosméticamente aceptable dado que un curso estándar de terapia puede durar de dos a tres semanas, y la reacción posterior puede persistir por varias semanas más. Indudablemente, habrá pacientes que deseen una terapia tal como el fluorouacil tópico con propósitos cosméticos dado el costo relativamente bajo de esta terapia si se le compara con la reconstitución de superficie con ablación por láser”.