La ex cónsul Carmenza Jaramillo se mostró sorprendida de las acusaciones de Guzmán y dejó que no tenía ‘nostalgia de poder’.
Lo que es un principio estuvo concebido como un simple ‘consulado móvil’ en Orlando, Florida, derivó en acusaciones de maltratos, regaños, intrigas, manipulaciones y reacciones de asombro por el embrollo que desató el recién posesionado cónsul de Colombia en Miami, Luís Ignacio Guzmán Ramírez, al acusar a su antecesora, Carmenza Jaramillo, de estar detrás del ‘mal ambiente’ en su contra por pura y simple ‘nostalgia de poder’.
El ‘avispero’ se alborotó cuando varios habitantes que colaboraron en la jornada de atención a los ciudadanos que viven en la Florida central, dijeron a través de una emisora de radio que el nuevo cónsul los había maltratado y regañado.
Patricia Ramírez, una de las asistentes a la jornada señaló que el funcionario en repetidas ocasiones le gritó pese a que estaba cumpliendo con una labor voluntaria.
“Me dijo ¿usted qué hace ahí?, usted no tiene que estar haciendo nada ahí, ¡vayase que no la necesito! y le dije, por Dios señor cónsul yo estoy haciendo mi labor. Esto sucedió delante de 500 personas que estaban presentes, más o menos”.
Por su parte, el periodista Hugo Cardozo, de una estación de radio en Orlando, confirmó que en esa emisora recibieron cerca de 20 llamadas de oyentes que denunciaron los mismos maltratos y aseguró que los habitantes estaban molestos con el funcionario consular.
Guzmán Ramírez, de quien no sólo se dice que es muy amigo del presidente Álvaro Uribe, sino incluso ‘más bravo’ que el primer mandatario, al punto que en ocasiones se ha tomado la libertad de frenarlo, contradecirlo y ‘cantarle sus verdades’, aceptó que tuvo diferencias con algunos colaboradores durante la jornada del consulado móvil en ‘la tierra de Mickey Mouse’, pero explicó que
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