"No hay duda de que esta innovación pedagógico es una oportunidad que miles de mexicanos no quieren dejar pasar, como ocurrió quizás en el pasado cuando vivían en México y por razones obvias salieron del país sin su título", sostuvo.
"Lo bueno es que no hay una fecha de inicio ni una de cierre, es decir, el estudiante cursa el programa de manera autodidacta con su propio horario y en cualquier lugar", agregó Sánchez.
Uno de los problemas que enfrenta este programa es contar con un local con varias computadoras y acceso a Internet. Otro es el poco conocimiento de computación de muchos de los alumnos que se matriculan al programa de educación a distancia.
El primero reto parece superado, ya que el programa tiene el apoyo del Consulado General de México en Dallas y de dos bibliotecas públicas que ceden sus instalaciones de forma gratuita y privada para que los estudiantes puedan ingresar a Internet sin mayores contratiempos.
El segundo es más bien un proceso lento que en muchos denota mayor cantidad de tiempo para los instructores, como sucede con Sánchez, que con paciencia logra que los alumnos sin conocimiento en computación puedan acceder a su cuenta personal para poder estudiar el programa a distancia.
Uno de los que experimentó ese inconveniente fue Justino Cardozo, de 35 años y empleado en una fábrica de telecomunicaciones en Plano (Texas), al norte de Dallas.
"Pero luego de 10 meses en el programa me siento muy cómodo. Mi intención es regresar a México y con el título de bachiller buscar un trabajo digno y mejor remunerado que cuando salí de allá", confesó Cardozo, quien salió de la capital mexicana hace 15 años.
Así como Cardozo, el común denominador de sus connacionales matriculados en este programa de educación a distancia es regresar a sus lugares de origen en México con un cartón bajo el brazo que le brinde mejoras laborales y salariales.
Esperanza Hernández, de 26 años y madre de un niño de cuatro, quiere dejar su trabajo de cinco años en Dallas en una empresa de mantenimiento y regresar a su país para estar al lado de sus seres queridos.
"Cuando termine mi bachillerato regreso a México a estudiar una carrera corta para conseguir un trabajo mejor", aseguró Hernández, de Guanajuato (México).