|
Posted on
07/14/2006 12:05 AM EST
|
|
Como festín de gallinazos repartiéndose el cadáver nacional...
|
Alfredo Mantilla editor@elcolombiano.net
Nombramientos a la loca. La felicidad de mi amiguita Ana Gilma —una furibunda partidaria del ex presidente Ernesto Samper, a quien llama ‘mi gordo bello’— duró menos que un merengue en la puerta de una escuela, al conocerse que el nombramiento del ex mandatario liberal como titular de la embajada francesa fue simplemente flor de un día y no resistió la ‘endurecida’ que se le pegó el ex presidente conservador y a la sazón embajador en Estados Unidos, Andrés Pastrana, a su jefecito Álvaro Uribe, ni el mar de críticas que le llovieron al inquilino de la Casa de Nariño por la osadía de desconocer una historia que todavía es memoria fresca en un país que parece curado de asombros, como quiera que sigue llevando garrote y aun así clasifica en segundo lugar como nación feliz y ‘viva la pepa’.
El episodio Samper-Uribe-Pastrana se inscribe en una suerte de fiebre de nombramientos en la que actualmente se encuentra inmerso el país y en la que las diferentes fuerzas políticas que respaldaron la candidatura ganadora del jefe de estado andan como fieras hambrientas tratando de arrimar a su insaciable buche la mayor cantidad posible de puestos disponibles.
Desde que se concretó la reelección del primer mandatario, hasta la fecha, hemos sido testigos de la manera en que los nuevos caciques tratan de repartirse la torta burocrática, llegando incluso a confeccionar listas de las posiciones en las que cada uno anda interesado. “Yo quiero la Contraloría”. “A mi movimiento le corresponde el Instituto de los Seguros Sociales”. “Para mi tal ministerio”. “Me conformo con la...”... y así sucesivamente, como si se tratara de un festín de gallinazos repartiéndose el cadáver nacional. Total, el ganador se queda con todo. No importa lo que opine el país nacional, ya que esa opinión fue en su momento expresada en las urnas y a nadie le pusieron un revolver detrás de la oreja para que depositara su votito.
Por eso el presidente Uribe quiso nombrar a su ex jefe Ernesto Samper en la embajada del país del embestidor Zinedine Zidane, de la misma manera en la que hace un par de años nombró al cuestionado ex jefe del DAS Jorge Noguera en la embajada del país del embestido Marco Materazzi o en la que hace un año largo nombró al antecesor que tanto cuestionó en la ‘chamba’ diplomática más alta del país que una vez le retiró la visa al hombre que no logró ver el elefante a sus espaldas.
Bueno, para eso se es presidente de un país. Para darse esa clase de gustitos. ¡Ojo!, que no me estoy refiriendo al gustito ese que el presidente Uribe considera que los jóvenes deberían reservar para el matrimonio, sino al gustito de mover las fichas a su antojo, tal como quedó demostrado cuando se concretó la salida de Pastrana de la embajada y el paso a un lado de Samper, dado que al filo de la medianoche, y por llamadas a celular, esos ‘cupos’ eran ofrecidos a la canciller Carolina Barco (¿bajada de estatus?) y a la embajadora ante la ONU, María Ángela Holguín, quien a la larga no aceptó la chanfaina parisina.
Entre tanto, el puesto de Barco se lo ganó la ex ministra de cultura, María Consuelo Araújo, cuota de Alas Equipo Colombia, con lo que el presidente Uribe sigue dándose el gustito de pagar de contado ahora... para que le fíen después.
|
|
Noticias por fecha
| Mayo 2013 |
| D |
L |
M |
M |
J |
V |
S |
| |
|
|
1 |
2 |
3 |
4 |
| 5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
| 12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
17 |
18 |
| 19 |
20 |
21 |
22 |
23 |
24 |
25 |
| 26 |
27 |
28 |
29 |
30 |
31 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|