|
Posted on
07/29/2005 10:35 AM EST
|
Alfredo Mantilla editor@elcolombiano.net
Si hay alguien que entienda que me explique. Es más, exijo que uno de esos hinchas furibundos del presidente Álvaro Uribe y —por supuesto— de su reelección, tenga la bondad de llamarme —como me llaman normalmente a quejarse cuando cuestiono alguna ejecutoria del jefe de estado— o que mejor me escriba un mensaje electrónico (la dirección está al final de estas líneas), para que abunde en detalles que justifiquen la metida de pata del inquilino de la Casa de Nariño, al ofrecer ‘recompensas’ a los campesinos que entreguen sus cultivos de hoja de coca en el sur del departamento del Meta. ¿Bueno, y qué vaina ser esa?, dicen que preguntó alarmado el presidente George W. Bush cuando le contaron acerca del desaguisado de su par colombiano. Pues sí señor, sencillamente al paisa que quiere repetir coroto se le ocurrió en una mala noche lanzar esa propuesta y esta es hora (escribo al final del miércoles 27) en que no da señales de rectificación y de reconocer que se equivocó.
De nada han valido el aluvión de críticas que le llovieron desde todos los sectores, incluso de círculos muy cercanos a sus querencias, porque antes que recular, mister presi Uribe lo que hizo fue poner a su ministro de agricultura a explicar lo inexplicable.
¿Se imaginan? El gobierno de la mano dura, el que ha prometido garrote para los narcotraficantes, el que ha extraditado a más connacionales vinculados con la droga que ningún otro en el pasado, ese mismo gobierno del músculo fuerte, sale al mercado ofreciéndole a los campesinos billete contante y sonante por las maticas de coca que tengan crecidas en sus cambuches. Tal y como lo hacen los narcos, la guerrilla y los paramilitares, no importa que en la propuesta Uribe quiera disfrazar el asunto como ‘recompensa’ por las hojas o matas de coca. ¡Qué estupidez! Esa es una compra, así se haga con descuento.
Ya me imagino a los campesinos de la zona reuniendo los lotes de matas de coca para llevarlos a los depósitos que el gobierno habilite para tal fin. Sin sofocos, sin correr ningún riesgo, sin tener que andar mirando por encima del hombro a la espera de la aparición de ‘la ley’. Eso, pienso, va a subir el precio del ‘perico’, ya que en la práctica es como si apareciera un nuevo cartel a competir en el mercado. Un cartel que tiene una chequera gorda y al que los competidores tienen que abrirle paso, porque sí.
¿En qué momento se le vino a la cabeza del presidente una idea tan descabellada? (Por cierto, ¿por qué diremos idea descabellada? ¿Tendrá algo que ver con la falta de pelo?). Si lo que quería era desatar una gran polémica en el país y más allá, vaya que lo ha conseguido. ¡Y de qué manera!
A tanto llegó el repudio de la opinión pública colombiana e internacional, medido —me imagino— en las encuestas que día a día hacen los equipos del gobierno, que a nuestro hombre en la Casa de Nariño no le quedó otro recurso que anunciar a los cuatro vientos la incondicional propuesta de sentarse a dialogar con las farc en torno a un intercambio humanitario.
El gobierno de Uribe, que en 700 oportunidades había dicho que de intercambio humanitario nada, especialmente mientras no se diera un cese total de hostilidades, se saca de la manga la segunda gran sorpresa en menos de una semana y se pone a la disposición de lo que la guerrilla de las farc disponga para sentarse a dialogar, pero ésta, tan malaleche como siempre, le da una patada al pañuelo blanco y desata una feroz ofensiva en la zona del Putumayo, dejándole claro al presidente que si quiere diálogo para tapar entuertos, será bajo sus ignominiosas condiciones. Sólo así. ¡Qué desgracia!
|
|
Noticias por fecha
| Junio 2013 |
| D |
L |
M |
M |
J |
V |
S |
| |
|
|
|
|
|
1 |
| 2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
| 9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
| 16 |
17 |
18 |
19 |
20 |
21 |
22 |
| 23 |
24 |
25 |
26 |
27 |
28 |
29 |
| 30 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|