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Un viejo adagio expresa que la serenidad no consiste en librarnos de la tormenta, sino en tener paz dentro de la misma. Curiosa y metafórica esta frase, la cual no es un trabalenguas, sino algo fácil de entender en el momento en que lo aceptamos. Resulta ser que, hasta que no aceptemos la vida como es, no podremos ser felices, así como hasta que no valoremos un determinado momento tal y como es el y no como a ratos nos lo imaginamos, no lograremos alcanzar la serenidad.
La serenidad no llega necesariamente en el momento en que nos salimos de las garras de un problema, sino cuando logramos convivir con el, así el firmamento se vea con negros nubarrones. Esto es igual a cuando nos enfadamos por un determinado hecho y que, a pesar de que el mismo haya pasado, seguimos sufriendo con el resentimiento y cada vez que traemos el mismo a nuestra mente, la bilis sale a relucir por todas partes.
En el paso del huracán la gente descansa cuando los vientos cesan, mas tiene que lidiar con los sentimientos que la destrucción ha dejado. No es fácil volver a rehacer lo que se ha destruido, ni aceptar las pérdidas de vidas, cuando la tormenta las ha arrebatado. ¿Pero, qué hacer entonces? ¿Será la solución darnos con la cabeza en una pared hasta que la rompamos? Es bueno estar convencidos de que lo mejor será dejar de llorar pronto y aceptar la llegada de lo inevitable, con el propósito de seguir adelante.
Nada en la vida pasa por coincidencia. Para todo hay un motivo, así no encontremos la explicación. Aquello de que es castigo de Dios se le deja a los fanáticos, pues al menos el Dios que yo conozco es uno de amor y comprensión, que no condena, ni juzga, pero que si nos da conciencia y libre juicio para que tomemos las decisiones mas convenientes para nuestras vidas. Al pensar y proceder de esta manera estaremos con integridad asumiendo las responsabilidades en los actos que hagamos, así los hechos hayan sucedido por factores externos. Por ello es siempre bueno recordar que la máxima libertad estriba en estar serenos, pase lo que pase.
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